“No hay dos bandos, hubo un pacto”: Pablo Vierci reflexiona sobre la memoria, la ausencia de grietas y el reencuentro humano tras la tragedia de los Andes
Vierci, autor del libro La sociedad de la nieve, productor asociado y colaborador en el guion del largometraje homónimo, fue además compañero de clase de Fernando “Nando” Parrado y de varios de los jóvenes que no regresaron de la montaña. Tras acceder a los tres episodios de la docuserie en una avant-première montevideana junto a los familiares de los protagonistas, el autor ofrece una mirada despojada de lugares comunes, derribando falsas dicotomías y rescatando la esencia luminosa de la experiencia compartida.
Frente al mito de la división: por qué la cordillera no dejó una grieta.
Uno de los ejes más contundentes planteados por Vierci es su categórico rechazo a la idea de que la tragedia haya sembrado una «grieta» o una herida insalvable entre los deudos y los sobrevivientes.
Yo nunca lo viví ni lo sentí como una grieta. Jamás en mi vida. La palabra ‘grieta’ es nueva en el debate de la sociedad; yo ni siquiera veo que en Uruguay haya grietas, ni en política. El tiempo permite hablar con mucha más naturalidad de un tema donde unos viven gracias a que otros no viven. Esa es la consigna de la que partimos con Jota Bayona: hay 16 chicos que viven porque hay 29 que no viven”
Para Vierci, la total inexistencia de reproches éticos o culpas descansa en la propia naturaleza del compromiso sellado en el fuselaje: nadie es responsable ni culpable porque existió un acuerdo mutuo . Lejos de configurarse dos bandos enfrentados, la decisión colectiva representó, a su juicio, el testimonio de generosidad más trascendente que ha presenciado entre seres humanos.
La carta de Nicolich y el coraje de una formación compartida
Como respaldo histórico e incuestionable de esta entrega mutua, el autor destaca los testimonios manuscritos redactados en la nieve, entre los que sobresale la carta de Gustavo “Coco” Nicolich.
En sus líneas, Nicolich dejó asentado con lucidez: “hemos usado los cuerpos y si me llegara la hora gustoso yo lo haría”
Este documento revela un coraje extremo y disruptivo que, según explica Vierci, honra la idiosincrasia uruguaya y la formación recibida en el colegio de los hermanos irlandeses al que asistían los jóvenes.
Al profundizar en la cicatrización colectiva, el escritor prefiere evitar el término «reconciliación» para hablar de un reencuentro .
En las décadas de 1950 y 1960, Carrasco funcionaba como una comunidad pequeña y apartada de la capital, donde todos los protagonistas convivían cotidianamente . Al regresar 16 y no volver 29, resultaba comprensible el desgarro de aquellas madres que veían en el regreso de un sobreviviente la dolorosa ausencia de su propio hijo.
En ese escenario, la nueva docuserie se apoya en el transcurso de los años para propiciar y consolidar ese reencuentro postergado.
La convivencia indivisible entre la hazaña y el desamparo
La narrativa andina suele destacar la épica del rescate, pero Vierci pone el acento en la conmovedora cercanía entre el triunfo supremo y la devastación personal. Recuerda con nitidez el regreso a Montevideo de Nando Parrado tras culminar, junto a Roberto Canessa, la caminata que salvó a sus compañeros.
“Nando hace la hazaña más gráfica, épica y tradicional al cruzar la montaña. Pero llega a Montevideo y no tiene nada. Llega al vacío, lo reciben su perrito Jimmy y los compañeros de clase que estábamos ahí. En el propio Nando están tan cerca la hazaña y la tragedia, igual que en Javier Methol que viene sin su mujer, Liliana Navarro. Es una nueva mirada de la vida y la muerte”
Esa convivencia extrema transformó la percepción existencial de los supervivientes. Durante la avalancha, relata Vierci, algunos de ellos llegaron a experimentar la cercanía de la muerte blanca como una sensación dulce; sin embargo, al ser liberados de la nieve, la pulsión de vida emergió con fuerza salvaje, impulsándolos a luchar incansablemente para regresar al infierno del fuselaje sepultado.
Despojados de máscaras: el descubrimiento de la bondad esencial
Frente a quienes indagan por qué sus relatos evitan centrarse en los roces interpersonales, Vierci acude a una reflexión de Adolfo “Fito” Strauch: cuando el ser humano es despojado de todas las caretas necesarias para ser funcional y competir en sociedad, descubre allá arriba que la esencia humana es buena.
El único antagonista real era una naturaleza implacable y hostil. Ante esa amenaza externa constante, la respuesta de los jóvenes no fue la confrontación interna, sino el desarrollo de una generosidad desmedida y la entrega absoluta por el bienestar del compañero.
El arte como sanación y el rescate del archivo periodístico.
La recreación audiovisual y literaria cumple, cuando se realiza con honestidad y apego a la verdad, un papel terapéutico ineludible. Vierci evoca la emoción de los familiares al reconocer a sus hermanos en los intérpretes, o el conmovedor momento en que las hijas de Liliana Navarro pudieron ver y proyectar la figura de su madre a través de la caracterización de la actriz.
La preservación de esta memoria cobra un nuevo impulso con el estreno fijado para el 18 de diciembre en Netflix de Más allá de la sociedad, docuserie en la que el archivo histórico de La Mañana (periódico fundado en 1917) brindó un aporte decisivo al rescatar las crónicas y coberturas originales de 1972. Para Vierci, cada una de estas obras funciona como una linterna encendida para iluminar zonas de sombra en la sociedad actual, transmitiendo a las nuevas generaciones una llama viva de esperanza y fraternidad
Fuente: La Mañana