Pura Lana: Romina Laffitte y la fibra de un sueño tejido a mano en Uruguay
Romina Laffitte, la fundadora de Pura Lana, es la prueba de que la pasión puede transformar una carrera. Esta emprendedora, cuyo hobby por el tejido se ha convertido en una marca de éxito, acaba de lograr uno de sus sueños: abrir su propio local en La Barra. Pero la ruta hacia este logro fue tejida con determinación y un compromiso inquebrantable con la calidad y la producción nacional.
El salto de fe en 2017
Antes de Pura Lana, Romina era Jefa de Producto en una compañía de muebles. La chispa de su emprendimiento se encendió en 2017, cuando puso a la venta una manta XXL que había tejido. El éxito fue inmediato, incluso llevándola a exponer en la Rural del Prado. A la vuelta de esta experiencia, tomó una decisión audaz: presentó su renuncia, pensando «¿qué es lo peor que puede pasar? tener que salir a buscar trabajo de vuelta». Tenía solo 23 años.
En paralelo a la búsqueda de productores locales, comenzó a exhibir su marca, participando en ferias y en MoWeek. Su primer espacio físico para atender clientes fue un showroom en su propia casa. Posteriormente, abrió un pequeño local compartido en la calle 21 de Setiembre, el cual se convirtió en exclusivo de Pura Lana durante la pandemia.
Compromiso con la lana merino y el Made in Uruguay
El crecimiento de Pura Lana ha sido orgánico y «a pulmón,» enfocado en reinvertir las ganancias para dar pasos cada vez más ambiciosos. El corazón de la marca reside en la calidad de su materia prima: la lana Merino, catalogada como la variedad más fina y exclusiva de la oveja. Romina destaca que cuando una persona siente que la lana le pica, es precisamente porque no es Merino.
Pura Lana se distingue por ser completamente Made in Uruguay. Los productos se diseñan y se confeccionan en el país, trabajando con tres talleres de tejedoras uruguayas ubicados en el interior. Esta apuesta por la producción artesanal y la mano de obra nacional es un valor altamente reconocido por los consumidores hoy en día. Gracias a esta demanda, la emprendedora comercializa alrededor de 3.000 ruanas al año. Su producto más vendido es la «Ruana Útil» clásica, generalmente en color crema.
Tejiendo el futuro: De La Barra al mundo.
Actualmente, Pura Lana se enfoca en el mercado local. Sin embargo, la apertura del local en La Barra (Ruta 10 esquina Las Sirenas) es vista por Laffitte como una potencial vidriera para la marca hacia el mundo. Su proyecto a futuro es poder generar contacto con el exterior y expandirse a otros países.
A mediano plazo (cinco años), Romina se proyecta con otro local de Pura Lana en el interior del país. Ella es firme en mantener la marca dentro de su nicho: el tejido de punto, un rubro al que se dedica desde niña, cuando creaba diseños para muñecas con lanas y retazos.
Romina no solo vive su sueño, sino que está inspirando a la próxima generación, ya que su hija mayor, de cinco años, responde que le gustaría «diseñar como mamá» y trabajar en Pura Lana, algo que Romina considera el «summum» de su bendición.