Ni Silencio Ni Tabú, la Respuesta Integral y Comunitaria de Uruguay a la Salud Mental Juvenil
La salud mental juvenil se ha consolidado como una prioridad urgente en la agenda nacional de Uruguay. Las cifras son contundentes: el suicidio es el tercer motivo de muerte en los jóvenes, con una de las tasas más altas registrada en la población de 20 a 24 años. Además, la Encuesta Nacional de Adolescencias y Juventudes 2025 reveló que el 14,4% de los adolescentes dejó de realizar actividades cotidianas debido a la depresión o ansiedad en las dos semanas previas a la consulta, limitando así el desarrollo normal de su vida.
Frente a esta necesidad de dar respuestas integrales y comunitarias, el Instituto Nacional de la Juventud (INJU) lidera el programa Ni Silencio Ni Tabú, una política diseñada para atender el bienestar socioemocional de la población y sensibilizar sobre esta problemática.
Un Enfoque Transformador: Más Allá de lo Clínico.
El programa Ni Silencio Ni Tabú, ejecutado en articulación con el Ministerio de Salud Pública (MSP), Unicef, ANEP, INAU y ASSE, se dirige a adolescentes y jóvenes de entre 14 y 24 años.
Una de las características más distintivas de la iniciativa es su modelo: realiza un abordaje comunitario, priorizando la construcción de ciudadanía y derechos, así como la participación juvenil, y no parte de un enfoque médico o clínico estricto. La directora del INJU, Eugenia Godoy, lo definió como una “respuesta integral transformadora”.
Cuando los jóvenes se acercan a los centros, los principales motivos de consulta que manifiestan reflejan una profunda necesidad de contención: sentimientos de angustia y depresión, soledad y la necesidad de ser escuchados, conflictos familiares o violencia, e ideas o intentos de autoeliminación.
Servicios Integrales y Accesibilidad.
Actualmente, más de 700 adolescentes y jóvenes recurren a estos centros en busca de acompañamiento y atención. A la fecha, 742 personas participan en intervenciones individuales o grupales. Además, las acciones de promoción y prevención han llegado a 7.900 y 3.900 participantes, respectivamente.
La atención que brindan los centros es amplia y accesible. La oferta incluye:
• Terapias individuales y grupales.
• Talleres de abordaje transversal de la salud mental, vinculados al arte y deporte.
• Un equipo multidisciplinario integrado por psicólogos, educadores y trabajadores sociales.
Para garantizar que todos puedan acceder, independientemente de sus horarios laborales o de estudio, los espacios de atención están abiertos 12 horas diarias, de lunes a viernes, de 8:00 a 20:00 horas.
Expansión y Sentido de Pertenencia.
Actualmente, funcionan siete centros Ni Silencio Ni Tabú, con sedes en diferentes departamentos como Melo, Fray Bentos, Florida, Rocha, Canelones y dos en Montevideo (en los barrios Cerro y Casavalle). El centro de Casavalle, inaugurado en octubre, contó con la presencia del presidente de la República, Yamandú Orsi.
Debido al incremento de la demanda, el programa está trabajando en el fortalecimiento de los espacios ya existentes y en la instalación de nuevos centros. La próxima inauguración se realizará en el norte del país, en el departamento de Salto. Estas aperturas se logran gracias a la articulación interinstitucional entre el Ministerio de Desarrollo Social (del que depende el INJU), el MSP y los gobiernos departamentales.
El impacto más significativo del programa reside en la vivencia de los jóvenes. Tal como lo aseguró Eugenia Godoy, los jóvenes “transforman sus vidas porque se sienten parte de algo, que alguien los mira”. Esto refleja cómo la construcción de respuestas significativas es vital para abordar los problemas que enfrentan los adolescentes en el país.