El caso del «cordero» que era vaca: Por qué la trazabilidad es clave para tu salud
La ciencia al servicio de la seguridad Ante la gravedad de la sospecha, el Instituto Nacional de Carnes (INAC) intervino realizando análisis de ADN en su laboratorio. Los resultados fueron contundentes: las muestras biológicas demostraron que se trataba de carne vacuna, descartando tanto la especie ovina (cordero) como la canina. Aunque el peligro sanitario inmediato de consumir una especie no permitida fue descartado, el caso reveló las graves fallas de comprar en el mercado informal.
Los riesgos del mercado informal La transacción, realizada por una plataforma digital y pagada en efectivo, careció de las garantías mínimas que ofrece el sector cárnico legal. Al no utilizar el Sistema de Registro y Gestión del Abasto (SRGA), el producto no contaba con la guía electrónica que asegura la trazabilidad y la inocuidad alimentaria. En términos simples: nadie pudo garantizar de dónde venía esa carne ni si había sido manipulada correctamente.
¿Cómo comprar con confianza? Para evitar situaciones similares, el INAC ha emitido una serie de recomendaciones esenciales para la población:
- Puntos de venta habilitados: Adquirir carnes exclusivamente en carnicerías registradas y monitoreadas por el instituto.
- Identificación QR: Los locales legales cuentan con un código QR que permite al consumidor verificar su estatus.
- Compras digitales seguras: Si compras por internet, exige y verifica el número de RUNEC (Registro Único Nacional de Empresas Cárnicas) en el buscador de la página web del INAC.
Actualmente, los presuntos responsables de la venta ya han sido identificados y el caso se encuentra bajo la órbita de la Fiscalía y el Ministerio del Interior. Este evento sirve como una exhortación a la ciudadanía para estar alerta y priorizar siempre el comercio establecido, que es el único que puede garantizar que lo que llega a nuestra mesa es exactamente lo que pagamos.