Cathay VIII: El guardián de hierro de la Playa del Barco en La Pedrera
Quienes visitan el balneario de La Pedrera, en Rocha, se encuentran con un paisaje dominado por formaciones rocosas y una playa que lleva un nombre particular: Playa del Barco. Este nombre no es casualidad, sino el recuerdo permanente de un evento que cambió la fisonomía del lugar en la década de los 70.
Una aparición inesperada La historia comenzó el 15 de septiembre de 1977. Al amanecer, los pobladores descubrieron una enorme embarcación casi nueva descansando sobre la arena, apenas inclinada sobre estribor. Se trataba del Cathay VIII, un buque pesquero de bandera china que, debido a problemas en sus máquinas durante un fuerte temporal, terminó encallado a pocos metros de la peligrosa punta rocosa de La Pedrera.
Solidaridad y supervivencia A pesar de la violencia del clima que lo llevó a la orilla, la tragedia no cobró vidas. Los 21 tripulantes fueron recibidos por los lugareños, quienes les brindaron alimento y un lugar donde dormir mientras esperaban noticias de su compañía pesquera en Taiwán.
El mar que no quiso soltarlo Durante el verano de 1978, se realizaron intensos esfuerzos para devolver el buque al océano. La Armada Uruguaya envió el tenderredes Huracán y el remolcador Lavalleja. Este último trabajó incansablemente incluso durante la noche de la víspera de Navidad, pero la fuerza de la naturaleza hizo que el rescate fuera inviable.
El legado actual Con el correr de las décadas, el Cathay VIII fue parcialmente desguazado, y el salitre corrosivo del Atlántico fue venciendo el metal. Hoy en día, caminar por la arena hasta los restos visibles del pañol de proa es un paseo obligatorio para los turistas. El barco ya no es solo un naufragio, sino una pieza fundamental del patrimonio histórico y paisajístico de Rocha, integrada perfectamente a la vista panorámica del balneario.