Dante Gebel «mano a mano»: Entre la fe, el arte y el ruido político
La reciente entrevista de Dante Gebel con El Misionero en el programa de Gelatina ha dejado mucha tela para cortar. Lejos de los púlpitos tradicionales, vimos a un Gebel auténtico, analítico y, sobre todo, defendiendo su identidad como un «outsider» que no se deja encasillar.
El comunicador que rompió el molde
Durante la charla, Gebel reafirmó una postura que viene sosteniendo hace tiempo: «No soy pastor en el sentido académico».
Se define como un artista de la comunicación que utiliza el humor y la narrativa para conectar con la gente. Esta «Santa Rebeldía», que nació en los años 90, fue su respuesta a una iglesia que consideraba «aparatosa» y alejada de la realidad juvenil.
¿La política en el horizonte?
Uno de los puntos más calientes fue la mención a Consolidación Argentina, el movimiento que impulsa su nombre para una eventual candidatura presidencial. Aunque Gebel mantiene cierta distancia, sus definiciones sobre el Estado son claras: «Un gobernante debe gestionar para todos en un Estado laico».
Para él, la fe es personal, pero los valores de gestión (como la honestidad y la eficiencia) deben ser universales.
El valor de la identidad
Gebel recordó sus raíces en Argentina, su paso por la radio y cómo la necesidad de ser fiel a su estilo lo llevó a construir un imperio mediático desde Estados Unidos sin perder el «ADN» rioplatense. Su mensaje es una invitación a salir de las estructuras rígidas: «El mundo cambió y los lenguajes para comunicar también deben hacerlo».