Estrategia Nacional sobre Situación de Calle: El plan del gobierno para revertir su «punto débil»
Un diagnóstico preocupante Las cifras recientes reflejan la magnitud de la crisis. Según datos del Mides, la cantidad de personas atendidas en centros de 24 horas pasó de 5.500 en marzo de 2025 a 8.266 en la actualidad, lo que representa un incremento del 50%. Este aumento se suma a la tendencia observada en el censo de 2023, que ya mostraba un crecimiento del 24% respecto a 2021.
Más allá de los números, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, señaló que la situación deteriora el paisaje ciudadano y genera problemas de convivencia e inseguridad que afectan a todos los vecinos.
Acción a «dos velocidades» La nueva estrategia no busca solo gestionar la emergencia, sino atacar las raíces del problema.
Sánchez detalló que el gobierno trabajará bajo dos enfoques complementarios:
- Atención a la emergencia: Resolver de forma inmediata que la gente deje de estar a la intemperie, clasificando a la población para derivarla al lugar más adecuado.
- Soluciones estructurales: Abordar las causas documentadas, como el consumo problemático de drogas, los trastornos de salud mental y la desvinculación social tras el egreso del sistema carcelario.
Nuevas herramientas: Vivienda y prevención Una de las novedades del plan es la implementación de programas de vivienda social.
En lugar de grandes refugios, se apuesta por unidades donde convivan pequeños grupos de personas con un acompañamiento terapéutico mínimo. Asimismo, el gobierno busca adelantarse al egreso de las cárceles, interviniendo antes de que el individuo recupere su libertad para asegurar que tenga un destino diferente a la calle.
Debate interno y críticas El lanzamiento de esta estrategia ocurre en un clima de debate intenso dentro del oficialismo. Figuras como Julieta Sierra y Mario Bergara han sido autocríticos, señalando que los esfuerzos actuales no han sido suficientes y que la situación ha empeorado en poco tiempo.
Ante las críticas dirigidas al ministro Civila, Alejandro Sánchez defendió la gestión ministerial, pidiendo que no se busquen «chivos expiatorios» y llamando a la unidad para resolver este problema global que afecta a las grandes ciudades.
Con esta batería de propuestas, el gobierno busca no solo mejorar las estadísticas, sino sanar una de las heridas más visibles de la cohesión social en Uruguay.