Uruguay y el «Escudo de las Américas»: Consenso entre el Gobierno y la oposición para combatir el narcotráfico
En un escenario donde el narcotráfico y el crimen organizado transnacional se consolidan como desafíos regionales, Uruguay ha manifestado formalmente su interés en integrar el «Escudo de las Américas». Esta iniciativa, liderada por Estados Unidos, busca coordinar esfuerzos continentales para desmantelar las estructuras financieras y operativas de los carteles.
La postura del Presidente Yamandú Orsi El presidente de la República calificó como «raro» que Uruguay no fuera invitado inicialmente a la coalición.
Durante una reciente gira por Chile, Orsi reveló que mantuvo conversaciones «mano a mano» con otros mandatarios de la región, quienes coincidieron en la pertinencia de incluir al país en este mecanismo
. Según el mandatario, Uruguay está «dispuesto» a sumarse si recibe la invitación formal, subrayando que cuando se trate de resolver «problemas concretos», el país estará presente.
¿Qué es el Escudo de las Américas? Esta coalición, que ya integra a países como Argentina, Paraguay, El Salvador y Ecuador, entre otros, se enfoca en:
- Intercambio de inteligencia criminal.
- Coordinación de operaciones por tierra, mar y aire.
- Entrenamiento conjunto de las fuerzas de seguridad.
- Persecución del lavado de activos y las estructuras financieras de las bandas.
El reclamo de Pedro Bordaberry Desde el ámbito legislativo, el senador del Partido Colorado, Pedro Bordaberry, ha solicitado al Poder Ejecutivo que realice gestiones directas ante el gobierno de Donald Trump para asegurar el ingreso de Uruguay
. El senador advirtió que el narcotráfico opera como una red internacional y que, si Uruguay queda fuera de estos esquemas de coordinación, existe el riesgo de que las organizaciones criminales se desplacen hacia nuestro territorio buscando zonas con menor vigilancia.
Bordaberry también recordó la urgencia de actuar ante el avance de las disputas territoriales y el uso del puerto de Montevideo como punto de salida en investigaciones internacionales
. Su mensaje fue claro: en el combate al crimen organizado, «la ideología debe quedar de lado».
Con la voluntad manifiesta del Ejecutivo y el impulso de la oposición, Uruguay parece encaminarse hacia una cooperación internacional más estrecha para defender la seguridad de sus ciudadanos ante una amenaza que no distingue fronteras.