Nacional tropieza en casa: Un empate con sabor a poco ante un Racing ordenado
El Gran Parque Central fue testigo de un encuentro donde las expectativas de los hinchas tricolores chocaron con una realidad futbolística carente de ideas. En el marco de la segunda fecha del torneo Apertura, Nacional igualó 1-1 frente a Racing, dejando por el camino sus primeros dos puntos en la competición.
Un inicio accidentado y la respuesta individual A pesar de que el equipo dirigido por Jadson Viera comenzó intentando presionar la salida del rival, fue la «Escuelita» de Sayago quien golpeó primero. Tras un córner, Ramiro Brazionis se anticipó a Sebastián Coates y, aprovechando que el portero Luis Mejía no salió a cortar, puso el 1-0 con un cabezazo.
Nacional entró en un terreno de nerviosismo y desajustes, dependiendo excesivamente de sus individualidades para generar peligro. Fue así como llegó el empate: a los 17 minutos, Maximiliano Gómez sacó un potente remate de media distancia que, tras desviarse en un defensor, sentenció el 1-1 definitivo.
Falta de juego colectivo y el protagonismo de Mejía A lo largo del partido, Nacional mostró una presentación «muy floja», encontrando dificultades para desequilibrar por las bandas a través de Verón Lupi o Barcia. Aunque el ingreso de Nicolás Rodríguez en el complemento mejoró la ejecución de las pelotas quietas, el fútbol de los albos no lograba claridad, lo que impacientó a la tribuna.
Por su parte, Racing se mantuvo ordenado y agazapado, esperando el momento para contragolpear. De hecho, sobre el final del encuentro, Mejía se convirtió en figura clave al salvar un mano a mano frente a Erik De los Santos tras un gran pase de Esteban Da Silva.
Conclusión: Un castigo para el local El pitazo final de Feres dejó sensaciones opuestas: un premio para la disciplina táctica de Racing y un duro castigo para un Nacional que, pese a contar con un plantel de gran jerarquía y la ventaja de la localía, no supo cómo vulnerar a su adversario. Los tricolores terminaron el partido llenando el área rival de centros, pero sin encontrar la acción salvadora que les diera el triunfo.